Al Ciudadano Kane le secuestraron la palabra

[pullquote align=»left|center|right» textalign=»left|center|right» width=»30%»]Los valores de la política.[/pullquote] El poder mediático, se hizo visible en las últimas elecciones en Paraguay, donde ambas candidaturas, Liberal y Colorada, permitieron secuestrar la palabra del electorado de izquierda. Esperaron que su líder, Efraín Alegre en un acto de grandeza política diera un paso al costado y destrabara el entredicho entre la derecha, representada por su Gobierno  y los dueños de los canales de televisión, al contrario, se les humillo, ridiculizo, y ninguneo al electorado de izquierda, su silencio le valió; «La Presidencia de la República».

 A raíz de esta escandalosas elecciones realizadas el del 21 de abril pasado, en el que los canales de televisión, y cadenas de estos, se negaron, en su conjunto, a difundir las propuestas del Frente Guazú, dejando una elección a dos partidos, Colorado y Liberal, que finalmente resultó electo Horacio Cartes con el 52% de los votos, seguido por Efraín Alegre con el 34% de los votos. La ciudadanía no vio en Alegre un defensor de sus derechos ciudadanos, es más, al Partido Frente Guazú no se les permitió escrutar sus votos.      
 
La elección transcurrió en un día de clima cálido, el electorado paraguayo eligió a su Presidente de la República, resultando electo, Horacio Cartes, es el quinto presidente electo desde la apertura democrática iniciada por el Gral. Andrés Rodríguez Pedoti, mediante el golpe que derroco la dictadura el año 1989. El orden cronológico es como sigue; Juan Carlos Wasmosy (1993 — 1998), Raúl Cubas Grau (1998 — 1999), destituido por un Golpe de Estado, Nicanor Duarte Frutos (2003 — 2008), Fernando Lugo Méndez, destituido por un Golpe de Estado (2008 — 2012), y por último Horacio Cartes (2013 — 2018). Cinco son los presidentes electos por voto popular, electos ante la mirada de un Tribunal de Justicia Electoral, independiente, sujetos a nuestra Constitución Nacional.      
 
Este episodio nos trae al a la memoria el director de cine Orson Welles (1915 — 1985), que alcanzo fama con su primera película, «El Ciudadano Kane» (1941), escrita, dirigida y protagonizada por él mismo cuando contaba sólo 25 años.
 
Ciudadano Kane, no es tan solo una de las obras maestras de Welles, es más bien «…el comienzo de la manipulación mediática en los medios de prensa en Norteamérica», fue quien se atrevió a expresar lo que todos sabían, pero que nadie se animaba a sacar a la luz pública; “… el poder mediático de esos años”.   
 
En la película se analiza la psicología y trayectoria vital de un magnate de la prensa inspirado en la figura de William Randolph Hearst, quien se sintió tocado en sus intereses y organizó una campaña de desprestigio en contra de «Citizen Kane», desde su cadena de periódicos.  
 
Este poder mediático, se hizo visible en las últimas elecciones en Paraguay, donde ambas candidaturas, Liberal y Colorada, permitieron se secuestrara la palabra al electorado de izquierda. Esperaron que su líder, Efraín Alegre en un acto de grandeza diera un paso al costado y destrabara el entredicho entre la derecha, representada por su Gobierno  y los dueños de los canales de televisión, al contrario, se les humillo, ridiculizo, y ninguneo al electorado de izquierda, su silencio le valió; «La Presidencia de la República».  
 
La grandeza en la política, suena bien, como cuando ni pasadas veinticuatro horas de saberse el triunfo de Horacio Cartes, los popes de la derecha colorada plantearon ya la entrega del poder al ganador. El presidente electo pidió al Dr. Federico Franco dejara sin efecto las licitaciones públicas. El choqueado Partido Liberal, acepta bajando la cabeza.  
 
En momentos como estos es cuando afloran los ideales, y fue Fernando Lugo Méndez, que en conferencia de prensa se manifestó la posición del Frente Guazú; «…El Sr. Cartes –dijo Lugo— no tiene derecho a pedir nada, él es apenas un presidente electo. Recién el 15 de agosto, cuando asuma como Presidente de la República podrá hacer lo que quiera, solo que ahora es presidente electo».             
 
Y es muy simple la ecuación, ¿Por qué el voto liberal no fue parejo? Porque el electorado voto cruzado, una facción de liberales voto a la ANR a presidente, o sea, en contra de Alegre, el voto a diputados y senadores fue para los liberales. El pueblo Liberal les pasó la factura a los golpistas.
 
Se contrataron asesores extranjeros, expertos en bajar el perfil a sus adversarios. Los medios de comunicación masivos, en manos de los terratenientes y empresarios. Las estancias de los feudos pusieron en práctica el «corralón» y las «encerronas», que consisten en acarrear a las familias nativas en edad de votar y mantenerlas en un corralón por dos días –como animales— que al momento de votar vienen las “encerronas” con vacaŽi  —un enlatado de pate de fois— agregando un terere, eso sí; “bien fresco”.  
 
La OEA; «…descalifico drásticamente esta forma de organización política y social basada en los feudos de la Edad Media, en que estos estuvieron en vigor, calificándola contra la dignidad humana, y derecho de los pueblos originarios», es todo lo que dijeron sobre este tema, la suma en votos fueron cien mil, aproximadamente.
 
 Olvidaron las posturas de la ética, la cultura de la tolerancia y la legitimidad de los argumentos de los adversarios que resultarían indispensables para construir y sostener la vida política en una democracia.  
 
Aunque nuestro «Ciudadano Kane», irradiado en el electorado de izquierda, no haya alcanzado a saber el porqué este proceder, tuvo el presentimiento que algo estaba pasando, al negárseles el derecho de ser informados, este hecho será recordado como «…el despertar de un pueblo, desengañado», nosotros lo llamamos  “Al Ciudadano Kane le secuestraron la palabra”.
 
 Nuestro acerbo nativo nos acompaña y casi nunca nos engaña, lo que se recoge en el barrio, con los pobladores es significativo.
 
— nuestros dirigentes nos mostraron el triangulo equilátero, y lo mantuvimos en nuestra memoria.
 
¿Qué triangulo? —preguntamos—
 
— Mire usted. Fernando Lugo nos enseñó un triangulo equilátero, en el que cada punta tenía un nombre, libertad, unión y solidaridad.  Luego, vinieron ellos y pasaron un paño sobre el pizarrón y lo borraron todo diciendo; — Olvídenlo ¡¡Él no les ha dicho nada!!.
 
Pero en vano, él ya nos conto que el Paraguay éramos todos, y que la fraternidad es nuestra libertad, y que la solidaridad nos hará una gran Nación. Este fue un hecho indispensable en nuestra historia ciudadana.  Este pueblo que estoicamente fue a depositar su voto, merece obtener un mayor reconocimiento en las generaciones futuras.
 
 La verdadera existencia no se prueba sólo con la verbalización de las virtudes de un contrincante político cuando fallece. Se prueba con el compromiso permanente con una política de inclusión, que ensanche efectivamente los espacios de participación para todas las fuerzas políticas.  
 
Ello, para que no exista ni un solo «Ciudadano Kane» sin representación en el sistema social, o situaciones que lo impulsen a actuar por fuera de ese sistema, “encapuchado” porque este sistema no le entrega ni oportunidades, ni alternativas para sus convicciones.  
 
El fallecimiento del Gral. Lino César Oviedo, destacado dirigente del Partido UNACE, trajo consigo una desfiguración del mapa electoral. La ola de reconocimiento público que se ha generado en torno a su vida, resaltando especialmente la coherencia de su vida política, no debe quedar atrapada solo en una emoción de carácter ecuménico, sino desarrollarse como lo que efectivamente es: una lección cívica para la política, y una demostración de que para miles de ciudadanos es indispensable que dirigentes como lo fue Lino Oviedo, sean bienvenidos en el Parlamento en una verdadera democracia.  
 
No deben ser sacados de ese contexto, y en ningún caso disolverse en una interpretación religiosa de sus convicciones o de su papel de dirigente político, con toda la gama de aciertos y errores que haya implicado para su causa. Las ideas del Gral. Lino César Oviedo son del reino de este mundo, y él ya no habita acá.  
 
Embajador chileno visita a ex presidente Lugo  
 
Cristian Maquieira, embajador de la República de Chile, realizó una «visita de cortesía» para saludar a los senadores electos del Frente Guazú, en la persona del ex presidente  Fernando Lugo, dijo que se trata de; «…una visita de cortesía, hablamos de Paraguay y de Chile, en términos generales, nada en especial, un saludo», describió Maquieira su reunión con el ex presidente paraguayo y senador electo, como un saludo a los nuevo miembros del parlamento.
 
«No quiero anticipar lo que van a hacer los cancilleres y los presidentes», dijo, y agregó que «como Chile es un país asociado, la responsabilidad básica del Mercosur es entre los miembros plenos, ahí verán cómo consideran lo que ha pasado en Paraguay. Si de alguna manera los países asociados podemos servir, estamos abiertos, pero no somos nosotros los que tomamos la iniciativa», dijo Maquieira.
 
Tras la visita trascendió que; “…el Gobierno de Chile, sigue estrechamente y con gran interés todo cuanto sucede en Paraguay, sin dudar un instante que el Paraguay sabrá resolver sus problemas internos como antes lo ha hecho, invocando el estado de derecho» dijo una fuente.
 
 Por lo mismo, esta visita del señor Embajador debiera reflejar una mínima convicción de la elite política del país acerca de la necesidad de que la fuerza social que representa el «Ciudadano Kane»,  junto con la de los pequeños partidos sin representación parlamentaria y que convierte al Frente Guazú en la tercera fuerza política en el parlamento.
 
 
 El sistema electoral vigente en nuestro país no sólo ahoga las aspiraciones de las minorías, sino que las deja sin opción dentro del sistema político, lo que podría generar condiciones para empujarlas a conductas irracionales y de no cooperación con la estabilidad y la paz social.  
 
Se precisa de una sincera convicción democrática para evitar actitudes pasivas ante la ofensiva ingeniería política de la Constitución de 1992, que no permite el «balotaje» en segunda vuelta de representación electoral, fin de las listas «sabana», este sistema electoral que al otorgar una lista cerrada en las representaciones, da pie a elegir a alguien no deseado, y esto, distorsiona totalmente la voluntad popular.  
 
El país se apresta a definiciones trascendentes en materia política y económica en los próximos meses, los sectores de izquierda abogan por un país sin; «…Soja transgénica, sin Rio Tinto Alcan, sin empresarios agroindustriales que no pagan impuestos, no a las privatizaciones».
 
«Nos veremos frente a las privatizaciones de los entes públicos y a la creación de grandes consorcios, ya sea inmobiliarios, de servicios y consumo, en diez años estaremos igual a Europa o Estados Unidos, el neo—liberalismo nos llevara a la quiebra»,  dicen dirigentes de izquierda.
 
Y cada vez se hace más evidente que Paraguay precisa una apertura democrática, con reglas igualitarias para todos, que exprese y permita la fluidez de la madurez política e institucional que ha alcanzado en los últimos años.
 
 Particularmente en aquellos aspectos de representación popular que, tal como está, pueden terminar lesionando seriamente el desarrollo democrático de Paraguay, como lo expresara el ex presidente de la república, Fernando Lugo, en su último discurso ante de ser —como el Ciudadamo Kane— denigrado por el poder mediático.
 
Abril 2013.

 

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