Radios Urbanas, una práctica de servicio ciudadano

[pullquote align=»left|center|right» textalign=»left|center|right» width=»30%»]Los Derechos Humanos[/pullquote]
La libre comunicación es un Derecho Humano, y el Estado, no tiene derecho a coartarlo, puesto que; «…solo el Estado falta a los Derechos Humanos, porque de hacerlo lo hace institucionalmente. Cualquier institución, llámese Radios Piratas o Comunitarias, grupo de personas, o individualmente, no podrían faltar a ningún derecho humano, solo cometería, o una falta o es un delincuente, y eso ya es trabajo de la Ley y los Tribunales de Justicia.

1-las Radios-Comunitarias-piratas-Alberto-Riveros-Javier-Díaz-Verón Hace algún tiempo se impuso en nuestro país un debate sobre la calidad de las Radios Urbanas, y la aptitud de quienes las manejan, el debate contó con la participación del titular de la Unión de Radiodifusores del Paraguay (URP), Alberto Riveros, en reunión con el fiscal general del Estado, Javier Díaz Verón, con referencia a las radios ilegales.

Se exteriorizo que las emisoras clandestinas «…se usan —dicen los propietarios de las Radios comerciales— para fines ilegales», y «…considerando que el combate contra la delincuencia es importante en defensa de la seguridad nacional».

Con el quehacer político el tema se había diluido. Pero el desafío de hacer de tener una voz no comprometida en el país, sigue trazado.

El debate, como se ha dado hasta hoy, encierra, que las radios llamadas “piratas” son radios barriales que solo sirven para unir a los vecinos de no más de diez cuadras a la redonda y las Comunitarias tienen un poco más de alcance, que en su funcionamiento tienen prohibido hacer publicidad, —una clausula impuesta por las Radios Comerciales—.

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Hemos conversado con directores de estas radios, en su mayoría coinciden y nos dicen; “…nuestro afán es reunir a los vecinos, en torno a un equipo de futbol, ciclismo o footing”, pero se nos niega tener algún tipo de financiamiento, esto por restar ingresos a las radios comerciales”, —es más— “creemos que lo que quieren las Radios Comerciales, es totalmente anticonstitucional, puesto que se nos discrimina, y se nos niega el derecho al trabajo, creando desigualdad ante la gente poderosa proveniente en su mayoría de la dictadura”.

Lo que presumen de ilegalidad y que reclaman los dueños de los medios comerciales, —de ser cierto— consiste en que no se sabe quiénes son, como se llaman, la ubicaciones físicas de las radios, en caso de algún requerimiento.

Para abrir una radio solo se tiene que solicitar una frecuencia de Radio Comunitaria, Conatel le asigna una frecuencia, previamente haber presentado un formulario, se paga un canos de G. 500 mil (U$S 112) una vez al año, situación que se puede obviar pagando 12 cuotas de igual valor mensualmente.

Mientras se gestiona y se pone a punto el tramite la Radio Comunitaria puede comenzar a operar.

La Frecuencia modulada (FM), es un sistema de transmisión de radio en el que la onda portadora se modula de forma que su frecuencia varíe según la señal de audio transmitida, en este caso la Ley respaldada `por Conatel, a una Radio Comunitaria se le asignan 100 Mega Hertz de potencia, esta cubre, en un lugar poco poblado alrededor de 4 kilometros a la redonda.

Pero, en ningún caso se pueden confiscar los equipos, o destruirlos.

SEÑALES DE COMUNICACION ELECTROMAGNETICA

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La Constitución Nacional nos manda, Art. 27.— Del empleo de los medios masivos de comunicación social. El empleo de los medios masivos de comunicación social es de interés público; en consecuencia, no se los podrá clausurar ni suspender su funcionamiento. No se admitirá la prensa carente de dirección responsable.
La Constitución Nacional, Art. 30.— Ordena; «… La ley asegurará, en igualdad de oportunidades, el libre acceso al aprovechamiento del espectro electromagnético, así como al de los instrumentos electrónicos de acumulación y procesamiento de información pública, sin más límites que los impuestos por las regulaciones internacionales y las normas técnicas. Las autoridades asegurarán que estos elementos no sean utilizados para vulnerar la intimidad personal o familiar y los demás derechos establecidos en esta Constitución».

Art. 31. — De los medios masivos de comunicación social del Estado. Los medios de comunicación dependientes del Estado serán regulados por ley en su organización y en su funcionamiento, debiendo garantizarse el acceso democrático y pluralista a los mismos de todos los sectores sociales y políticos, en igualdad de oportunidades.
Sin embargo, se buscan subterfugios y resquicios legales para silenciar las radios comunitarias, tomando en cuenta que estas Radios son los únicos medios que tiene el vecino para ser informados fehacientemente, de lo que pasa al interior de su comunidad, dando a conocer al quinto poder con fidelidad, sin intereses creados, ni políticos o comerciales, uniendo a jóvenes y niños como ciudadanos y ciudadanas, que portan ideas y prácticas. Buscan así relacionarse críticamente con la sociedad.

La reunión tuvo lugar en la Sede Central del Ministerio Público y contó con la presencia de miembros del directorio de la URP, entre ellos el vicepresidente, Javier Correa, de Radio Conquistador; Juan Enrique Nogués, de Radio 95.5 Canindenyú FM de Saltos del Guaira; Leonino Cabello de Carapeguá, Osear Escobar de Radio Obedira y Juan Carlos Rojas, de Holding de Radio, todas Radios Comerciales. No fueron invitadas las Radios Comunitarias.

La libertad de expresión como tema ciudadano debe ponerse en el centro, pensado en diálogos creativos que se relacionen con el espacio electromagnético, desde los cambios culturales que hoy nos cruzan como país, como ciudad, y como barrio. Desde las Radios Comunitarias se escucha lo nuestro, en nuestro idioma, el guaraní, sería saludable escuchar declamar un verso en guaraní a los dueños o locutores extranjeros de estos medios, de esta forma preservaríamos el nivel cultural que tanto reclaman.

La Conatel, entidad que ha organizado, ha mantenido la gestión de las Radio Comunitarias por más de 15 años, tras el encuentro, el titular de la URP reseñó: «…venimos a apoyar la lucha contra la radiodifusión pirata y la nueva gestión del presidente de Conatel. Nosotros vemos que las emisoras clandestinas se usan para fines ilegales como el abigeato, las invasiones de tierras, entre otros…»

Pensamos en el diálogo con la radiodifusión desde el mundo de las comunicaciones. Con ese objetivo, el partido Frente Guazú tiene en su agenda preparado un borrador proyecto de Ley a fin de democratizar los medios de comunicación en Paraguay, y propone la revisión de lo mediático, como esfera de los Derechos Constitucionales y la radio como propuesta para trabajar al interior del barrio mismo.
La prensa comercial califica a un proyecto así como una censura prensa. A poco de contar nos damos cuenta que; fácilmente cada dueño de estas radios comerciales tienen aglutinadas no menos de siete emisoras.

La propuesta concreta es, dividir en tres el éter, 33% para radios comerciales, 33% para radios del Estado, (municipales, de la policía, el congreso), y 33% para las radios comunitarias, en la actualidad el 80% de las frecuencias son comerciales.

Lo mediático está a la base de la relación de los adolescentes, con la institucionalidad de su formación y con el conocimiento. La cultura mediática establece fuentes múltiples de acceso al saber, que llevan a los ciudadanos a cambiar las relaciones en el proceso de sociabilizarse, se glorifica la sociedad de consumo.

La medida de cerrar las Radios Comunitarias, se traduce en un malestar hacia la institucionalidad de los derechos ciudadanos, que no tiene precedentes. Que proviene del cuestionamiento, en el orden práctico, del absolutismo de la relación en el proceso democrático.

Lo impugnó días atrás un informe la Fundación Konrad Adenauer (*) (KAS) —considerado un organismo de centro derecha— que dice; “… Paraguay, Venezuela y Guatemala padecen de un «desarrollo democrático mínimo». Los medios a nivel de barrios son un cargador de sentidos, que contienen la idea de cultura y que traen un campo de incertezas en el proceso mismo de conocer.

Frente a lo cual la igualdad de oportunidades debe situarse, como centro único de conocimiento, que estalla para quedar fragmentado en una serie de consumos, que se esparcen a la vez en la experiencia colectiva.

Los intercambios y flujos de saberes, que está generando lo mediático, tienen que ver con la práctica de intercambio de información entre pares, que determinan una actitud hacia el traspaso del conocimiento formal.

Pero no amenazar lo creado, sino demandar su transformación. Demandar un cambio profundo en los procesos comunicativos al interior del barrio, eso solamente lo hace la Radio Comunitaria.

La respuesta a este desafío no se resume en reforzar la tecnificación de las Radios Comunitarias, tiene que ver con prácticas comunicacionales en la ciudad. En las cuales los periodistas rurales trabajan los sentidos construidos y no en el consumo mediático.

Ciudadanos cuyo medio ambiente comunicativo, los empapa de saber fragmentar, no necesariamente constituyen un aprendizaje, requieren una práctica comunicacional educativa, que mejore a través del desarrollo de una palabra propia, las habilidades para aprender de los medios, y eso se hace en las radios llamadas «piratas» o comunitarias.

Por eso postulamos a una apertura a las licencias y la creación de más radios en los barrios, que impulsen a las comunidades a desarrollar medios para el diálogo y el ejercicio de la palabra pública; y construyan comunidad de aprendizaje a partir del mundo que habitan jóvenes, niños y niñas.

La libre comunicación es un Derecho Humano, y el Estado, no tiene derecho a coartarlo, puesto que; «…solo el Estado falta a los Derechos Humanos, porque de hacerlo lo hace institucionalmente. Cualquier institución, llámese Radios Piratas o Comunitarias, grupo de personas, o individualmente, no podrían faltar a ningún derecho humano, solo cometería, o una falta o es un delincuente, y eso ya es trabajo de la Ley y los Tribunales de Justicia.

De cerrarse las Radios Comunitarias, el Estado estaría faltando a los Derechos Humanos. La Constitución Nacional está por encima de la Ley, o de cualquier Tribunal y los Derechos Humanos, por encima de todo en el mundo, los Derechos Humanos no prescriben.
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(*) Konrad Adenauer (1876—1967), primer canciller federal (jefe del gobierno) de la República Federal de Alemania (1949—1963). En 1945 participó en la fundación de la Unión Demócrata Cristiana (CDU). Hoy lleva su nombre la Fundación Konrad Adenauer, propulsora de los derechos humanos.
octubre 2013.

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